Nos apena conocer, dice la nota, a través de los medios de información la división, el dolor, la violencia y restricción de libertades que, debido a la crisis, esta sufriendo el pueblo hondureño. "Especialmente nos preocupan los efectos de lo sucedido sobre los más pobres, cuya situación se agrava en estos días".
Aunque aclaran que no desean entrar en valoraciones de lo sucedido por no contar con todos los elementos necesarios para dar una valoración ponderada y objetiva acerca de los hechos acaecidos, expresan el nuestro deseo de que la democracia en Honduras se consolide y que ello pueda posibilitar el alumbramiento de una sociedad más justa y solidaria.
La carta firmada por la Comisión Permanente de la Iglesia Evangélica Española, finaliza diciendo: "Deseamos puntualizar que nos mostramos solidarios con el sufrimiento del pueblo hondureño, especialmente con el sufrimiento de los más pobres, y no con las ideas que de un lado o de otro se postulan y defienden. Oramos, esperamos y confiamos en Dios que la labor mediadora de Oscar Arias, Presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, dé los resultados apetecibles para el bien de la democracia hondureña así como para las gentes que viven en ese querido país".